
El Madrigal, Mestalla, el Camp Nou, San Mames, el Calderón, el Sardinero, en el Bernabéu contra el Sevilla, Racing, o ayer contra el Bilbao... Seguramente coincida con todos los madridistas en que estos partidos han sido en los que mas hemos disfrutado con el equipo. Los encuentros en los que nuestras esperanzas con respecto al futuro del Madrid iban a flote.
Gran culpa de esto la tiene Schuster, cierto que su caracter ha perjudicado en algún momento a la imagen del club, pero puede que esta temporada haya empezado a forjar las bases del Real Madrid venidero. Quizás dejándole trabajar y con movimientos inteligentes este verano, solo sea cuestión de tiempo que la ansiada excelencia se deje ver por la Castellana mas asiduamente.
De momento, y si todo sigue su curso natural, los madridistas vamos a volver a ser testigos, de algo que resulta extremadamente difícil en esta entidad, la estabilidad y la continuidad del entrenador. Desde el gran Vicente Del Bosque, no repetía inquilino el banquillo madridista. Sin duda una gran noticia para todos.
Desde aquí le deseo la mayor de las suertes a Don Bernardo, este tipo tan singular que no deja indiferente a nadie, responsable de marcar el rumbo de la nave blanca.